1Unitat mixta d’Investigació IRTA-UAB en Sanitat Animal. Centre de Recerca en Sanitat Animal (CReSA). Bellaterra. 2Departament de Sanitat i Anatomia Animals. Facultat de Veterinària. Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Bellaterra. 3IRTA. Centre de Recerca en Sanitat Animal (CReSA). Bellaterra. 4WOAH Collaborating Center for Research and Control of Emerging and Re-Emerging Pig Diseases in Europe (IRTA-CReSA). Barcelona.
La peste porcina africana (PPA) es una enfermedad hemorrágica letal que afecta al cerdo doméstico y al jabalí y su agente etiológico es el virus de la peste porcina africana (VPPA). Dado que no existe un tratamiento eficaz ni una vacuna universalmente disponible, las medidas de control de la PPA se basan en la detección rápida y el vaciado sanitario, amén del refuerzo de las medidas de bioseguridad y restricciones de movimiento de los animales. En 2018, la Generalitat de Cataluña incorporó, dentro de su programa de vigilancia pasiva de la fauna salvaje, el análisis de PPA en todos los cadáveres de jabalíes encontrados. Siete años después, dicha medida permitió detectar dos carcasas de jabalí positivas a VPPA, lo que llevó, el 28 de noviembre de 2025, a la declaración del primer brote de PPA en España en tres décadas. A raíz de dicha declaración, se estableció una zona infectada (ZI) de 20 km, donde se aplicó una vigilancia pasiva y activa intensificada tanto en jabalíes como en explotaciones de cerdo doméstico. Entre noviembre de 2025 y mayo de 2026 se analizaron un total de 3.823 jabalíes, de los cuales 306 resultaron positivos a la PCR para VPPA, todos dentro de la ZI. La mayoría de dichos casos positivos se detectaron mediante vigilancia pasiva reforzada. No se detectó ningún animal con PPA en las granjas de cerdo doméstico. La reconstrucción temporal del brote, en base a las dataciones estimadas de las fechas de muerte de cada animal positivo analizado, revela que la circulación del VPPA comenzó meses antes de la detección de los primeros casos, concordando con lo sucedido en otros brotes europeos. El brote actual en España pone de relieve el papel humano en las introducciones del VPPA a larga distancia y subraya la necesidad de reforzar la bioseguridad y mantener una vigilancia sostenida para evitar una mayor propagación de la enfermedad.
ABSTRACT
African swine fever (ASF) is a lethal disease of domestic pigs and wild boar caused by African swine fever virus (ASFV). No effective treatment or widely available vaccine currently exists. Control measures rely on rapid detection, culling, reinforced biosecurity, and movement restrictions. Since 2018, Catalonia incorporated ASFV screening in all wild boars found dead, as part of the wildlife health passive surveillance program, which enabled the detection of two ASF positive carcasses and led to the declaration of Spain’s first ASF outbreak in three decades on 28 November 2025. A 20 km infected zone (IZ) was established, where intensified passive and active surveillance were applied to both wild boar and domestic pig farms. Between November 2025 and May 2026, 3,823 wild boars were tested, of which 306 were ASFV PCR positive, all within the IZ. Most positives cases were detected through enhanced passive surveillance, and no infections were reported in domestic pigs. Temporal reconstruction of the outbreak with estimates of death dates suggests that ASFV circulation began months before the detection of the index cases, following a pattern consistent with other European outbreaks. The current outbreak in Spain highlights the role of human mediated long-distance introductions of ASFV and underscores the need for reinforced biosecurity and sustained surveillance to prevent further disease spread.